La EPI (Electrólisis Percutánea Intratisular) es una técnica de fisioterapia invasiva avanzada que consiste en la aplicación de una corriente galvánica mediante una aguja de acupuntura directamente en el tejido lesionado. Este procedimiento produce una reacción controlada en el área afectada, favoreciendo los procesos de regeneración y reparación del tejido blando.
La EPI es un tratamiento de gran eficacia para tendinopatías y lesiones musculares crónicas, ya que actúa directamente sobre la zona dañada y estimula la respuesta biológica natural del organismo.
El uso de la EPI o Electrólisis Percutánea Intratisularen fisioterapia aporta grandes ventajas en comparación con otros tratamientos convencionales:
Gracias a estos beneficios, la EPI se ha convertido en una de las terapias más efectivas para deportistas y pacientes con lesiones persistentes.
La EPI está especialmente indicada para el tratamiento de:
Se trata de una técnica mínimamente invasiva, pero debe ser realizada siempre por fisioterapeutas especializados para garantizar la seguridad del paciente.
En FisioLux contamos con profesionales formados en EPI, con amplia experiencia en el tratamiento de lesiones complejas. Nuestro enfoque combina esta técnica avanzada con programas de readaptación, ejercicio terapéutico y fisioterapia manual, logrando una recuperación integral y personalizada.
La EPI se aplica en un entorno controlado, con las máximas garantías de seguridad y siempre explicando al paciente el procedimiento, sus efectos y los cuidados posteriores. El objetivo es no solo aliviar el dolor, sino también recuperar la función del tejido para evitar recaídas.
La EPI es una técnica fisioterapéutica invasiva que utiliza una corriente eléctrica de baja intensidad aplicada mediante una aguja directamente en el tejido dañado, como tendones o músculos. Su objetivo es provocar una reacción controlada que favorezca la regeneración del tejido y acelere la recuperación de lesiones crónicas o agudas.
Durante la sesión se puede sentir un pequeño pinchazo al insertar la aguja y una ligera sensación de calor o hormigueo en la zona tratada. La intensidad se ajusta según la tolerancia del paciente, y en general, la molestia es breve y tolerable.
Los efectos secundarios suelen ser leves y temporales, incluyendo dolor o inflamación local durante unas horas o días, hematomas pequeños y sensación de tensión en la zona tratada. Complicaciones graves son muy raras si la técnica la realiza un fisioterapeuta especializado.
Sí, es frecuente combinar la EPI con fisioterapia convencional, ejercicios de fortalecimiento, estiramientos o técnicas de masaje. La EPI ayuda a regenerar el tejido dañado, mientras que las demás terapias mejoran la función y previenen recaídas, acelerando la recuperación y optimizando los resultados.
Nuestros terapeutas están capacitados y certificados en diversas técnicas de terapia, garantizando un cuidado seguro y de calidad.
Porque cada persona es diferente, tu tratamiento también lo es.